— Dilma Rousseff, al inaugurar la Comisión de la Verdad
(Source: otramaneradeverlascosas, via revolucionado)
(Source: letrasmagicas, via especiesquedesaparecen)
Yo vi la película Habanastation en el Multicine Infanta de La Habana. Dicho sea de paso, este cine sufrió un incendio intencional el 29 de marzo de 1975 que lo destruyó completamente (en uno de los tantísimos atentados terroristas que sufrió Cuba). Con el tiempo, el cine se reconstruyó y amplió. A ese cine fui, y estando en la sala, sentado en la butaca, pensaba en el terror que debe haber implicado ese atentado: el público disfrutando de una película tranquilamente, y de repente, el humo, los gritos, las corridas..
Esta mañana leí otro artículo tendencioso que utiliza a esta película para criticar a Cuba, un ejercicio habitual en la mayoría de los grandes medios de comunicación occidentales. Cuba fue, es y seguirá siendo castigada por no someterse al dominio del capital internacional. Como bien dijo Eduardo Galeano: “Contra Cuba se aplica una lupa inmensa que magnifica todo lo que allí ocurre cada vez que conviene a los intereses enemigos”.
En fin, este artículo que leí fue suscitando una serie de reflexiones que iban saliendo como burbujas, y a medida que salían las escribía en mi Twitter. Comparto aquí esos tuits, reordenados.
« Tal vez, Cuba sea el único país del mundo en que no hay segregación racial ni económica. Todos viven con todos. No hay barrios de blancos y de negros/asiáticos/latinos como en EEUU o los países multiétnicos en general. No hay villas miseria o favelas y, a la par, barrios cerrados o countries, como en los países capitalistas.
Allá, todos viven con todos. El “pobre” vive con el “rico”, en el mismo barrio. Sus hijos van a la misma escuela, que tiene calidad excelente.
“Pobre” entre comillas porque tiene garantizada una salud y una educación de primerísima calidad, y totalmente gratuita.
“Pobre” entre comillas porque tiene una vivienda donde vivir, por más que le falte mantenimiento.
“Pobre” entre comillas porque tiene fuertemente subsidiada la alimentación de medio mes, el transporte y los servicios de la casa.
“Pobre” entre comillas porque tiene acceso a medicamentos a precio simbólico. Un medicamento que para un extranjero cuesta 250 dólares, a un cubano le sale 0,04 dólares (1 peso cubano).
La película Habanastation agarra los casos más extremos que pueden darse. Un hijo de un artista cubano internacional (que gana miles de dólares) y uno de La Timba. [En La Timba suelen vivir los que van desde las provincias a la capital a buscar trabajo. Tal vez están las peores casas, pero nunca falta la heladera y el televisor.]
¿Qué pasaría si se aplicara la misma idea de la película Habanastation a cualquier otra capital de Latinoamérica o del mundo?
Sería mucho más cruenta, mucho más triste. Se vería una diferencia social muchísimo mayor y una SEGREGACIÓN ECONÓMICA.
Acá es impensable que vayan a la misma escuela el hijo de Pérez Companc y un chico de una villa miseria. El chico de la villa acá pasa hambre, en Cuba no sucede. Tampoco es muy difundida la droga en Cuba, sólo para turistas y los más ricos.
No justifico las diferencias sociales en Cuba. Me apenan, me da tristeza. El sistema de la doble moneda es un desastre, genera desigüaldad. Hace que un artista, un comerciante, un conductor pueda ganar decenas o incluso cientos de veces más que un trabajador común.
Los que pueden alquilar una habitación de su casa, por ejemplo, en 3 días pagan los impuestos, el resto es sólo ganancia. Cada uno de esos 27 días extra que alquile representa lo mismo que un buen sueldo. ¡Cada día, lo mismo que un sueldo mensual! Si tiene dos habitaciones para alquilar, cada día representa lo mismo que un sueldo máximo, el de un médico por ejemplo. Es absurdo.
Por todo eso, mucha gente en Cuba busca vender cualquier cosa al turista, o le pide plata mintiendo. Porque lo poco que le da el turista, por el sistema de la doble moneda, a él le alcanza para comprar un montón. Los turistas le dan CUC, él los cambia a pesos cubanos. Así, el sistema de doble moneda también arruina la imagen internacional de Cuba. No sólo genera desigüaldad, sino que le causa al turista una mala impresión de la realidad social, cuando son mentiras para sacarle plata.
Todo esto se lograría solucionar si se modificara el sistema de la doble moneda. »
Orwell, en ‘1984’, advierte que seremos vencidos por la opresión impuesta exteriormente. Pero en la visión de Huxley, en ‘Un mundo feliz’, no se requiere un Gran Hermano para privar a la gente de su autonomía, de su madurez y de su historia. Según él lo percibió, la gente llegará a amar su opresión, y a adorar las tecnologías que anulen su capacidad de pensar.


