Con la crisis global, el pensamiento de Éric Hobsbawm ha vuelto a estar en boga. Aquí habla sobre el interés de los financistas por las ideas de Marx, opina sobre el comunismo en China y afirma que en América Latina se siente “como en casa” porque todavía se habla el lenguaje del socialismo. Su libro Cómo cambiar el mundo será publicado próximamente.
"Pretender enmarcar en especies de catecismos el marxismo, es antimarxista."
