Monsieur Dupont te llama inculto,
porque ignoras cuál era el nieto
preferido de Víctor Hugo.
Herr Müller se ha puesto a gritar,
porque no sabes el día
(exacto) en que murió Bismark.
Tu amigo Mr. Smith,
inglés o yanqui, yo no lo sé,
se subleva cuando escribes shell.
(Parece que ahorras una ele,
y que además pronuncias chel.)
Bueno ¿y qué?
Cuando te toque a ti,
mándales decir cacarajícara,
y que donde está el Aconcagua,
y que quién era Sucre,
y que en qué lugar de este planeta
murió Martí.
Un favor:
Que te hablen siempre en español.
Nicolás Guillén
(…)
Maint joyau dort enseveli
Dans les ténèbres et l’oubli,
Bien loin des pioches et des sondes;
Mainte fleur épanche à regret
Son parfum doux comme un secret
Dans les solitudes profondes.
Charles Baudelaire
(ver poema completo + traducción)
"Mientras la utopía de 1984 era comparable a los regímenes duros dictatoriales con base en la dominación física y el terror, el Mundo Feliz habla de un control hegemónico de la sociedad en la que los individuos reclaman para sí (por efecto de un proceso de generación de consenso) el dominio cultural impuesto. En este último caso se ven mecanismos de control más sutiles pero también más eficaces."
— sebazac
Qué fácil engañar a la mente,
qué simple se deja llevar.
Qué astuta la mentira,
que fácil penetra la duda.
Un flujo de ideas inconcretas,
que burlonas confunden,
que nuestra lucidez aplacan,
que discretamente distraen.
Un mar de incertidumbre.
Un suelo incierto, terreno frágil,
que constante tambalea,
y nos aleja de nuestro curso.
Sofi Mohr