“La agresión mediática y militar contra Siria está directamente relacionada con la competencia mundial por los recursos energéticos, explica el profesor Imad Shuebi en el magistral artículo que hoy les proponemos. En momentos en que asistimos al derrumbe de la eurozona, en que una grave crisis económica ha llevado a Estados Unidos a acumular una deuda que sobrepasa los 14,940 billones de dólares, en momentos en que la influencia estadounidense declina ante las potencias emergentes que conforman el BRICS, se hace evidente que la clave del éxito económico y del predominio político reside principalmente en el control de la energía del siglo XXI: el gas. Y Siria se ha convertido en blanco precisamente porque se halla en medio de la más importante reserva de gas del planeta. El petróleo fue la causa de las guerras del siglo XX. Hoy estamos viendo el surgimiento de una nueva era: la de las guerras del gas.”
Después de dos décadas de descuido de sus intereses en Asia oriental, en 2011, la Administración de Obama anunció que los Estados Unidos harían un “pivot estratégico” en su política exterior para focalizar su atención militar y política en la región de Asia Pacífico, particularmente el Sudeste Asiático, esto es, China. En palabras de Obama: “He dado instrucciones a mi equipo de seguridad nacional para que nuestra presencia y misión en la región de Asia Pacífico sea una prioridad”.
El 24 de agosto de 2012, el New York Wall Street Journal reportó que la Administración de Obama, como parte de su recientemente anunciada política de pivot hacia China, expandirá su escudo antimisiles en la región de Asia Pacífico. La estrategia estadounidense de instalar el escudo antimisiles en Asia se da luego de que las Administraciones de Bush y Obama desplegaran un escudo antimisiles en un anillo alrededor de Rusia, en primer término.
Como prominentes oficiales retirados del ejército estadounidense han advertido, la implementación del escudo antimisiles contra un potencial adversario nuclear, sea Rusia o China o Corea del Norte, es una locura en términos de estrategia militar. Durante la Guerra Fría, la capacidad del Pacto de Varsovia y de la OTAN de aniquilarse mutuamente uno al otro condujo a un punto muerto nuclear, apodado por los estrategas militares como Destrucción Mutuamente Asegurada. Daba miedo pero, aunque parezca extraño, era más estable que lo que vendría con una búsqueda unilateral de primacía nuclear por parte de EEUU.
La Destrucción Mutuamente Asegurada llevó a un mundo en donde la guerra nuclear era impensable. Ahora, los Estados Unidos, con el escudo antimisiles contra Rusia en Europa y contra China en Asia, está haciendo que la posibilidad de una guerra nuclear sea una opción. Esto es real y verdaderamente loco. La primer nación que posea un escudo antimisiles tendría de facto “first strike capability” (1), haciendo que el escudo antimisiles no sea un arma defensiva, sino ofensiva en extremo.
(1) “First strike capability”: Se llama así a la capacidad de una potencia nuclear de derrotar a otra mediante la destrucción de sus arsenales hasta un grado tal que el país atacante pueda sobrevivir a la represalia debilitada, mientras que el país atacado quede incapaz de continuar la guerra. La metodología preferida es la de atacar las instalaciones de lanzamiento y los depósitos de almacenamiento del oponente en primer lugar.
Litografía de la Plaza Roja (Красная Площадь) de Moscú, en 1801.
Visto en el artículo El encanto de la Plaza Roja de Moscú, de Gustavo Troncoso.
« La “vuelta al mundo” de la Argentina que se anunciaba como uno de los rasgos distintivos de la gestión de Cristina Kirchner comenzó a hacerse realidad en los últimos tiempos, pero no como se había imaginado. La Presidenta dejó paso a la tentación de fotografiarse junto a los líderes de las grandes potencias para concentrarse en un trabajo de zapa en los países en vías de desarrollo, que hoy asoman más enteros en el escenario post-crisis. »
El presidente de Georgia decidió resolver los problemas que tiene desde 1989 con la provincia separatista de Osetia de la forma más radical: haciendo una invasión sorpresa, apoyada por Estados Unidos y aprovechando que el planeta está distraído con los Juegos Olímpicos. Necesita terminar con la secesión antes de diciembre, para así poder unirse a la OTAN. El 99 por ciento de los habitantes de Osetia del Sur desean unirse con Osetia del Norte bajo la Federación Rusa. Pero el mundo no los apoya, aunque sí apoyan a Kosovo.
La nueva guerra fría. El enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia, reactivado por las pretensiones estadounidenses de establecer un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa. La opinión pública, la OTAN y la posibilidad de una guerra nuclear.
